Son las 12:41. Alguien consigue el número de tu salón porque una amiga se lo pasó, y escribe para preguntar si hay cupo hoy.
Estás con las manos ocupadas. Contestas a las 4:42, cuando por fin baja el turno. Ya es tarde: a la 1:05 alguien más le respondió.
4 horas sin respuesta